Este lugar se llevó el “premio” a la mejor hamburguesa de nuestro viaje. Un viaje bastante hamburguesero. Un viaje en el que probamos al menos diez opciones distintas (varias de las cuales ya están reseñadas en el blog)…O sea que M.E.A.T. Eatery & Taproom para mi estuvo por arriba de pesos pesados como The Counter, Flanigan´s o Johnny Rockets. Según mi gusto con Flanigan´s estuvo muy cerca, pero tengo que reconocer que este producto es todavía un poco más premium. En M.E.A.T. hay muchas más opciones en cuanto a las hamburguesas porque justamente acá la idea es customizarla con una variedad importante de toppings e ingredientes.

Este lugar yo lo tenía apuntado antes de viajar también y creo que llegué a ellos buscando hamburgueserías con muy buenas calificaciones en Google Maps. Como vi que había un local en Boca Raton entonces le metí una estrellita, porque sabía que íbamos a pasarle cerca. También me crucé con otro local en los cayos de la Florida en Tavernier y acabo de ver en la web que además hay uno Islamorada. Ese o es nuevito o no lo vimos, aunque hayamos pasado por la puerta.

Bueno, el local de Boca Raton es medio loco porque está metido en el lobby de un edificio de oficinas. Son de esas oficinas que se alquilan temporariamente. Si, así como lo leen. Es muy raro, porque si fuera un hotel tendría sentido pero esto es un edificio con empresas. Más loco fue que nosotros fuimos un domingo a las 9:00 de la noche y veíamos todavía algunas personas, de traje, laburando en algunas de las oficinas que daban al lobby, donde nosotros comimos. El local es chiquito. Es una cocina, una barra para tomar algo y hacer el pedido, otra barra doble incrustada en la pared del local y nada más. Las mesas para comer están fuera del local, justamente en esa especie de lobby. La ambientación no deja de ser rara para mi gusto, pero linda. Con boxes bien cerrados, luces rojas y verdes, no sé si le gustaría a cualquier persona pero es prolijo, moderno.

Nos atendieron muy bien. Al hacer el pedido nos dieron un naipe, de un mazo de verdad, para que pongamos sobre nuestra mesa. Con esa identificación luego ubican cada pedido en su mesa. Es una boludez pero original. Nos pareció un poco caro pero de una calidad que realmente vale la pena. Gastamos unos $40 con la propina incluida. Un precio que solamente fue superado por las menos ricas burgers de The Counter. Las gaseosas tenían refill obviamente y el menú había de base solo cuatro hamburguesas.

Solo cuatro opciones porque la idea es que uno le vaya agregando cosas. De hecho, por ejemplo, ninguna de las cuatro traía tiras de bacon crocante. Eso va aparte y te lo cobran $2 dólares extras! pero hay que admitir que era una panceta espectacular. Cocida al punto junto, de buen grosor. De lo mejor que uno puede esperar en tipos de bacon.

Otros ingredientes para agregar que había: huevo frito, cebollas caramelizadas con cerveza, cebollas rojas, pickles, “asian slaw”, quesos cheddar, suizo, provolone o azul. También aros de cebolla fritos, jalapeños, cole slaw y una salsa BBQ demasiado especiada que la pedimos y para mí fue demasiado polémica. No era fea, pero no era tampoco lo que uno espera al pedir salsa BBQ. Los precios de todos los agregados iban desde los $0,50 a los $2 dólares.

Había para elegir dos hamburguesas en las que solo difería el tamaño. Y otras dos bastante más raras. Una con frutas, creo que era con banana y otra con un patty relleno de bacon, pimientos y queso. Nosotros nos armamos dos de las comunes, bastante clásicas. Las pedimos con aros de cebolla, cheddar, bacon y no mucho más. Pedimos una con fritas y otra con cole slaw.

La comida estaba espectacular, cada uno de los ingredientes nos pareció de una calidad inmejorable. La carne con un sabor asado perfecto, bien jugosa. El bacon, como dije antes, de lo mejor. Los aros de cebolla, rebozados con pan, estaban también impecables. Las papas fritas estaban espectaculares, con pimienta y alguna que otra especia. Comimos todo con kétchup y una mayonesa de marca desconocida pero de las más ricas de mi vida. El tamaño de los sándwiches no fue demasiado grande, más bien estuvieron al límite de lo aceptable. Y con lo que cobran creo que deberían ser más abundantes.

Obviamente la palabra Taproom indica la presencia de una variedad de cervezas y bebidas alcohólicas, pero en este comimos con gaseosas y limonada. Ahora viendo el menú en la web veo más opciones en las hamburguesas, con distintos tipos de carne, etc. Pero a nosotros no nos ofrecieron todo eso. Fuimos hace ya más de dos meses, no sé si habrán ampliado ahora el menú o a qué se debe. Lo que si recuerdo es que también había algunos sándwiches, ensaladas, vinos y postres.

Respecto al precio, digamos que es de los más caros. Gastamos unos $40 dólares en 2 hamburguesas con guarnición, una gaseosa, una limonada y la propina.

Me gusto: casi todo, el bacón y la carne del patty se destacaron mucho; las papas excelentes.

No me gusto: la salsa BBQ!

http://www.meateatery.com/

 

puntajes_5