Hace unos meses anduve de vacaciones por la Florida. Fue un viaje largo, de tres semanas, recorriendo varias ciudades, haciendo algo de shopping, playa y comiendo muchas cosas ricas. Dentro de ese recorrido, tuvimos la gran idea dedicarle unos días a los cayos. Un lugar maravilloso. Que ya me imaginaba hermoso pero igual superó mis expectativas. Es por eso que yo quería especialmente reseñar alguna hamburguesa que sea conocida como la mejor de los cayos pero costó encontrar alguna que claramente sea la más alabada en las redes sociales. Google me tiraba varios nombres pero ningún claro ganador, como sí me ha pasado en otras ciudades. Así fue que terminamos probando algo muy distinto a todo lo que había comido hasta ahora en este rubro. Probamos las supuestas hamburguesas “cubanas”…

Para esos días quisimos estar alojados lo más cerca posible de Islamorada, así que conseguimos un hotel piola y terminamos en un cayo que se llama Layton, pero con el auto recorrimos todo lo que pudimos. Obviamente un día llegamos hasta Key West que es el último cayo al que se puede acceder con auto y dónde además hay una pequeña gran ciudad, muy conocida y pintoresca. Algunos le dicen Cayo Hueso también.

Ahí nos cruzamos con Fritas, un bolichito modesto que prometía en un cartel las mejores hamburguesas cubanas. Y bueno, nos animamos. Por suerte no nos fue mal… Pero son distintas a lo que estamos acostumbrados.

Yo me permito dudar un poco acerca de si verdaderamente en la Isla de Fidel venden demasiadas hamburguesas. Y si es que las venden, si realmente son así. Quizás alguno de ustedes haya estado en Cuba y me pueda sacar esta duda que tengo. Y la tengo porque justamente la dueña del local no era cubana. Era una señora americana que nos atendió ella misma y nos trató de maravillas. Un poco charlatana, pero muy buena onda. Hasta nos contó que en temporada alta tiene dos empleados argentinos, que son un encanto y que ya les había prometido a ellos venir a visitarlos para que la lleven a bailar tango… jajaja.

El hecho de que este lugar tenga una temática cubana no es casualidad. Una de las particularidades de Key West es que ahí está el punto más cercano entre los Estados Unidos y Cuba. Dicen que son solo 90 millas y hay un lugar para los turistas con una especie de monumento que dice que ahí es donde más cerca de cuba se puede estar en suelo americano. Además en la isla hay muchos locales de venta de cigarros y referencias a la cultura cubana hay por todos lados.

El local era bastante precario. Está a unos metros de Duval St. (la calle principal dónde están todos los negocios y lugares para comer). Estaba decorado todo con baratijas, era un verdadero cambalache. Y si bien ahora en las fotos veo un aire acondicionado, esa tarde no estaba prendido! Una locura pensando que en Key West hace todavía más calor que en Miami. Nosotros fuimos en primavera y era justo un día nublado. Estaba pesado pero no insoportable. Si hubiera sido un día muy caluroso y el aire no estaba prendido, este post no hubiera existido. Porque al ver que no tenían aire yo me hubiera ido sin dudarlo.

Nos pedimos la hamburguesa del lugar porque muchas variables no había. Básicamente había dos tipos de queso, había para ponerle huevo frito (que le dicen “a caballo” igual que acá) y se podía hacer doble. Así que pedimos dos simples con huevo, una con queso americano (parecido al cheddar) y otra con manchego y bacon (esa la pedí yo jajaja, obvio). Principalmente la diferencia en comparación con las hamburguesas a las que estamos acostumbrados es que la carne vino bastante condimentada (y es de cerdo y vaca). Tenía un sabor intenso a algunas especias. Hasta tenía un color rojizo que obviamente se lo daban esas especias.

No puedo decir realmente que prefiera este sabor por encima del clásico sabor a carne a la parrilla. Pero estaba rico, fue interesante. Es difícil de describir la mezcla de sabores (y aromas) que tenía la carne, pero valió la pena probarla. Además no estaba apelmazada, la textura era excelente. El pan espectacular, una especie de pebete pero mucho más aireado. Traía además una tonelada de queso y bacon.

Las pedimos con papas fritas y nos trajeron papas fritas. Pero adentro del sándwich!!! jaja pero esto no fue algo inesperado porque en la foto del menú ya se podía ver cómo las servían. Lo que si fue sorpresivo fue que las papas eran muy finitas, tipo las “pay” que tenemos acá. Nada del otro mundo, pero adentro de la hamburguesa quedaron ricas y también al igual que el queso traía un montón.

Pedimos mayonesa y no había pero había algo mejor. Un Ali Oli casero estupendo… Y el kétchup, también casero, más bien parecía una salsita de tomate con especias pero estaba rico. El sándwich tenía buen tamaño y todos ingredientes en abundancia. Gastamos unos $30 dólares con bebidas y nos fuimos contentos, con la panza llena. ¿Volvería a ir? Posiblemente no, pero no me arrepiento para nada de haber ido y menos en un lugar especial que justificaba la cuestión cubana! Hay que probar cosas distintas también… y Fritas no defrauda en ese sentido.

En el menú había otras cosas para comer, todo onda cubana desde ya. También jugos, smoothies y algunas cosas dulces. Pueden verlo en las fotos.  Las gaseosas que tomamos las trajeron en botellitas, por lo tanto no hubo refills, punto negativo. Al lado del local había un patio también para comer pero comimos adentro porque había un ventilador de techo y la música cubana no sonaba tan fuerte como afuera. La comida vino rápido, nos atendieron muy bien, gastamos poco y cumplimos con la premisa de probar algo distinto.

https://www.facebook.com/Fritas-Cuban-Burger-Cafe-301558923350863

 

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