Por si alguno no se dio cuenta, acá en Buenos Aires al menos, está pasando algo notable con las hamburgueserías y cervecerías. Primero cada día hay más y más. Y segundo, hay una relación comercial entre ambos rubros. Es decir, la gran mayoría de los locales de hamburguesas ofrecen una pequeña variedad de cervezas, casi siempre artesanales. Y a su vez las cervecerías tienen muchas veces algunas burgers así como para picar algo. Así que me propuse ir por lo menos a tres locales cerveceros y probar sus hamburguesas como para cubrir acá en el blog algo de este rubro en expansión al que por ahora yo no le di mucha bola…

En el 2015 estuve en Madrid y mi hermano me llevó un par de veces a tomar y comer algo a La Virgen, una cervecería de moda allá y ya vi que tenían algunas hamburguesas para comer. Después el año pasado en uno de mis intentos frustrados con Nola terminé comiendo una hamburguesa en OnTap, que debo decir estaba muy buena. No hice post de eso porque la luz en el lugar era prácticamente cero y no se podía sacar fotos. Además la realidad es que habíamos comido muy incómodos, demasiado… en un pedacito de barra, contra la pared y a los codazos con otras personas que intentaban comer al igual que nosotros.

No daba… si bien la comida y la birra en aquella oportunidad estuvieron bien la experiencia para mí fue mala porque simplemente esa noche en OnTap de Palermo había, sin exagerar, el doble de gente de lo que hubiera sido lógico. Y lo mismo me pasó ahora en Growlers… También lo mismo que me cansé de ver en la puerta de Francis Platz (otro local mixto de birra y hamburguesas en Núñez). Es tremendo el poder de convocatoria que están teniendo estos locales cerveceros hoy en día. La gente se amontona de formas que sinceramente me cuesta entender, con tal de tomar una buena cerveza en el lugar de moda…

Y si, cuando llegamos al lugar con mi amigo vimos que era un mundo de gente. La mayoría de la gente charlando en la calle con su vaso en la mano y algunos también comiendo ahí parados. Yo quería arrancar por Growlers ya que en los últimos meses vi mucho ruido sobre ellos en redes sociales. Siempre comentarios positivos. Pero tengo que reconocer que igual tuve el impulso de irme al ver esa multitud. Yo no comulgo con ese nivel de incomodidad, lo siento. Entiendo que está de moda. Entiendo que es una experiencia más social que gastronómica. Y entiendo que la gente va en grupos y uno la pasa muy bien más allá de la poca comodidad, pero no es algo que yo pueda adoptar entre mis hábitos y salidas con amigos.

Pero es innegable que hoy existe un gran público para este tipo de propuestas. Y la realidad es que probamos dos cervezas (de las veinte canillas que tienen) y estaban buenísimas. Una con un toque de avellanas que me gustó muchísimo. Y comimos dos hamburguesas que si bien no están para competir entre las mejores de la ciudad, creo que para picar mientras se toma birra y por el precio que tienen están muy bien. Por ahora, con esta experiencia (y la de OnTap) creo que la clave es esa… Hacer la diferencia entre si “voy a un local de hamburguesas y comer lo mejor posible acompañado de alguna cerveza” o si “voy a un local que me ofrece incontables opciones de birra y de paso acompaño la tomada con alguna hamburguesa”. Es como que uno primero debería decidir cuál de las dos cosas es prioridad y cuál simplemente “acompaña” a la otra…

Las hamburguesas que comimos acompañaron muy bien a la cerveza y salen solo $110 cada una, con una buena porción de papas. No son demasiado grandes pero por ese precio creo que están muy bien. Nos pedimos una número 1 y una 2. Vean la foto al final del post para ver qué trae cada una. El pan me gustó, simple pero bien, bastante húmedo. Los ingredientes fueron un tanto desparejos. Por ejemplo en la 1 el cerdo desmechado casi no se notaba, pero la cebolla y el cole slaw estuvieron muy bien. En la 2 el sabor de todo el sándwich creo que fue mucho más balanceado y rico. Realmente traía doble cheddar y bacon con buen punto de cocción.

Lo más criticable en realidad fue la carne. Estaba un poco seca. Quizás producto del nivel de desborde que había en el local. Pero era carne rica… ellos hacen un blend propio pero no te cuentan de qué. Si tan solo la hubieran cocido un poco menos, ambos sándwiches hubieran levantado un par de puntos… pero era una locura de gente.

Tanto que de hecho nos quedamos bastante conformes porque en un principio creímos que iba a ser una de esas noches catastróficas. Salvo los 45 minutos que tardó en venir la comida, salió todo bastante bien y a pesar del caos. Además tampoco es que la carne fuera una suela… estaba pasada 1 o 2 minutos de cocción nada más.

Las papas fritas a ambos nos parecieron riquísimas. En parte debe haber sido porque vinieron bien calientes, recién hechas. Y la cantidad era abundante, lo cual es clave ya que la hamburguesa no es demasiado grande. Además nos pedimos una provoleta ($120) que nos sorprendió mucho por el tamaño. Yo nunca había visto un queso provolone de ese diámetro. Estaba bien hecha. Al menos como a mí me gusta, con una costra de queso crocante y el queso fundido por dentro. Además de las hamburguesas y esta provoleta hay otras 3 o 4 opciones para comer. No mucho más que eso.

La conclusión que me animo a sacar con esta primera reseña sobre cervecerías es que uno tiene que ir sabiendo un par de cosas: que la estrella es la cerveza y hay algunas hamburguesas para acompañar. Y que es posible que haya que comer parado, incluso en la calle o como en nuestro caso en una mesa diminuta que es para una sola persona y tener que compartirla entre dos o más.

Ya tengo en la mira un par de locales más como este para ir en las próximas semanas. Voy a ver si se siguen dando este tipo de cosas o no… por ahora yo puedo contarles esto que les cuento. Este es un blog de hamburguesas y si quieren la mejor de la ciudad les tengo que decir que pongan en su gps otro destino. También por eso la nota de 3 sobre 5. Pero si la idea es probar muy buenas cervezas, en un lugar con onda, de moda y acompañarlas con unas ricas hamburguesas… Growlers definitivamente la rompe!

Me gustó: la cantidad de cheddar y el punto de cocción del bacon en la nro 2. Muy buenas la papas. La cerveza con avellanas, una exquisitez!

No me gustó: el cerdo desmechado en la nro. 1 brillaba por su ausencia y la estaba carne un poco seca.

PD: en este mismo local funcionaba Salta la Llama, un lugar que también reseñé acá y que lamentablemente duró muy poco. Es la misma esquina, la misma propiedad. Y sin embargo a una propuesta le fue mal, tanto que tuvo que cerrar y esta otra propuesta, con solo tres meses de abierta, es un éxito rotundo.

https://www.facebook.com/growlerscc/

 

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