Este post no es una reseña, en parte si pero no le voy a poner puntaje a nada. Son simplemente tres cosas: contar una experiencia reciente, escribir sobre algo que aprendí comiendo muuuuuchas hamburguesas y darles un pequeño consejo. Para escribirlo tuve que ejercitar un poco el nerd que hay en mí. Acabo de aprender a usar la herramienta de medición del Photoshop y tuve que chequear con Google si la fórmula para calcular la superficie de un círculo que me acordaba del colegio era realmente así. Todo esto para contarles que hace poquito volví a ir a un local de Fuddruckers y por sugerencia de ustedes me pedí la hamburguesa de 1 libra (450 gramos) de carne!

La experiencia fue esta: unas horas antes de ir para Fuddruckers, cerca del Dolphin Mall en Miami, lo conté en las redes y varios empezaron a agitarme para que me pida la “one pounder“. Una hamburguesa enorme, con un solo patty de casi medio kilo de carne. Pero con la particularidad de que la carne aumenta en diámetro. No aumenta en grosor, como hacen en otros lugares para poder usar siempre el mismo tamaño de pan.

No. Fuddruckers en cambio te ofrece pattys de 1/3, 1/2, 2/3 y 1 libra. Todos de distintos diámetros y supongo, por lo tanto, que hacen panes distintos para cada uno. Al menos para el de 1 libra si hacen el pan a medida porque no les queda otra. Abajo hay una foto de todos los tamaños que tenían exhibidos al lado de la cola para pedir tu comida.

Lo que pasa es que, inicialmente y desde hace como dos años, que yo quería volver a Fuddruckers porque tenía un recuerdo hermoso de una que comí en el aeropuerto de Dallas. En esa oportunidad comí una hamburguesa memorable. Con mucha panceta hecha al punto justo, queso porno, carne riquísima y un pan que nunca pude olvidar, de esos mantecosos que te dejan los dedos engrasados. Quería volver a experimentar eso desde hace años.

Pero la suerte no estuvo de mi lado esta noche y hacerle caso a los consejos de los lectores en esta oportunidad me jugó en contra. La hamburguesa que comí no estaba ni parecida a la que comí en 2015 en Dallas. Ya de entrada la carne y el queso no estuvieron tan bien como hace dos años (pongo foto para comparar). Pero fundamentalmente lo que falló fue el pan. Ese pan aireado y grasoso, de tamaño normal, que había comido aquella vez fue reemplazado esta vez por uno gigante, exagerado y lamentablemente seco. Para mí este pan era medio viejo, porque yo no creo que sea lo más común que alguien se pida esa hamburguesa tan grande. Tampoco digo que yo sea el único, pero debe ser medio aleatorio y seguro habrá días que la pide poca gente. En cambio si comés la hamburguesa normal el pan tiene más rotación, es obvio eso. En definitiva no sé lo que habrá pasado pero el pan estaba bastante flojo esta vez. Estaba seco y el queso tampoco tenía nada que ver con mi experiencia anterior, ni en cantidad ni aspecto.

Un poco de matemáticas: con el Photoshop medí (en la misma foto) el iphone 6S de mi amigo y la hamburguesa. Usando una regla de tres simple y sabiendo que el teléfono mide unos 14 cm de largo pude estimar que el patty tiene unos 16cm de diámetro. Entonces la superficie de ese patty es el doble o más que la que tiene uno de 10/12 cm, que es lo estándar y lo que estamos acostumbrados a comer. Claramente con esta hamburguesa te estás comiendo dos en una. ¿Pero vale la pena? Yo creo que no.

Esto de aumentar el diámetro y no el grosor del medallón en principio está bueno, porque un solo patty de tanta carne, respetando el diámetro tradicional tendría como 5 cm de alto y entonces la carne quedaría cruda por dentro, tardarían mucho en cocinarlo, se desarmaría fácilmente y para mí cada mordisco tendría tanta carne que se generaría un evidente desequilibrio de sabor.

Entonces acá viene lo que aprendí estos años comiendo tantas hamburguesas: ese desequilibrio es lo que pasa cuando te pedís las hamburguesas de 3, 4, 5 o incluso 9 pattys que algunas cadenas y locales ofrecen. A mi entender, esto lo hacen para que algunos nos hagamos los graciosos frente a nuestros amigos y terminemos con la cara toda engrasada y la panza un poco maltratada. Nunca me gustaron esas bestias porque justamente, se pierde el equilibrio de sabor entre el pan, el queso, la carne y el resto de los ingredientes.

Y si bien alguna vez pedí alguna cuádruple para hacerme el bobo, yo siempre fui de pedir hamburguesas dobles. Pero en el último tiempo me di cuenta que a veces dos también resulta ser demasiada carne dentro del sándwich. Sobre todo porque ahora hay muchos locales en Bs. As. que usan medallones de 180 y 200 gramos. Si ponen dos de esos es probable que haya demasiado gusto a carne y se pierda el resto.

Y el consejo entonces es el siguiente: si van a un Fuddruckers o cualquier hamburguesería que les ofrezca 300, 400 o 500 gramos de carne en el mismo sándwich y tienen mucha hambre pídanse dos hamburguesas! Es mucho mejor de esa manera, aunque gasten un poquito más. Yo en este caso por pedir semejante bestia comí un sándwich degradado, en especial el pan. Además pidiendo dos siempre hay más opciones porque podés pedir dos distintas y también pedir primero una y después ver si realmente tenías tanta hambre o era más manija y/o ansiedad que otra cosa.

Y también, en línea general, les podría aconsejar que cuando vayan a un local de esos que prometen pattys de 170, 180 o 200 gramos de carne, piensen bien si se piden una doble porque acá en Bs. As., que yo sepa nadie hace lo de aumentar el diámetro, entonces van a terminar comiendo un sándwich con 3 o 4 cm de carne apilada. Habrá quién disfruta de eso, sin dudas, pero yo no creo que sea lo que busca en una hamburguesa la mayoría de la gente.

Adios. 😉